Rutina para piel sensible

Rutina para piel sensible

Una rutina suave para piel que se irrita fácilmente, presenta rojeces, ardor, incomodidad o sensibilidad.

El objetivo es mantener la rutina simple, evitar demasiados activos al mismo tiempo y enfocarse en calma, hidratación y barrera cutánea.

Ideal para:

  • Piel sensible.
  • Rojeces.
  • Ardor o incomodidad.
  • Piel que reacciona fácilmente.
  • Piel debilitada por exceso de exfoliación o productos fuertes.

Rutina rápida — 3 pasos

Mañana

  1. Limpiador suave
  2. Crema calmante
  3. Protector solar

Noche

  1. Limpiador suave
  2. Sérum o crema calmante
  3. Crema hidratante

Rutina completa — 5 pasos

Mañana

  1. Limpiador suave
  2. Tónico calmante
  3. Sérum o ampolla calmante
  4. Crema para barrera
  5. Protector solar

Noche

  1. Limpiador suave
  2. Tónico calmante
  3. Sérum o ampolla
  4. Crema hidratante
  5. Tratamiento puntual, solo si la piel lo tolera

Productos recomendados por paso

Paso 1. Limpieza

Usa limpiadores suaves, sin sensación agresiva ni tirantez.

Paso 2. Tónico

Elige tónicos calmantes o hidratantes para preparar la piel sin irritarla.

Paso 3. Tratamiento

Busca sérums o ampollas con enfoque calmante, hidratante o de barrera cutánea.

Paso 4. Crema

Una crema calmante ayuda a mantener la piel cómoda e hidratada.

Paso 5. Protección solar

Elige un protector solar cómodo para uso diario. En piel sensible, prueba primero en una zona pequeña.